El tálamo juega un rol importante en nuestro entendimiento de lo que es real y de lo que no lo es. Conecta el significado emocional con nuestra concepción de Dios. Es el responsable, en mayor parte, de ayudarnos a sentir que Dios es real en un sentido objetivo. Tiene grandes consecuencias; mientras más fortalezcamos una idea una y otra vez, más ayudará el tálamo al cerebro a responder como si esta fuera real en este mundo. El tálamo no hace distinción entre la realidad interna y la externa. La creencia puede llegar a ser neurológicamente real, para bien o para mal.